
Martes en la noche, recuerdo que como todos los martes debería preparar mi salida a Caracas para ver dos horas de clases de aquella materia pendiente de no se cual trimestre que alguna vez se me ocurrió suspender de mi postgrado.
Esta semana era obligado mi viaje pues por el trabajo hacia dos que no iba. Mi viajecito implica arreglar maletica del niño, coordinar con mi mamá para que se quede con el y lo envíe al colegio al día siguiente, dejar coordinado cosas de mi trabajo, verificar si tengo dinero, llamar al taxi para que me busque, llevemos al niño y me lleve a mi al Terminal.
Antes he procurado no comprometer mi agenda para los miércoles, hago mi maleta que aunque pequeña implica mínimo una cobijita o un chal junto al cuaderno de notas y las leyes. He dispuesto el horario en que saldré, pues últimamente coordinaba salir al mediodía para no perder todo el día y procurar trabajar algo en la mañana en Barquisimeto. De modo Habitual llego a clases con una hora de anticipación, gozo un mundo con esta materia porque el Profesor resulta ameno e inteligente, al finalizar la clase entre las nueve y diez de la noche gentilmente unos compañeros me dan la cola a la Bandera y pa atrás a Barquisimeto.
Ayer salí un tanto tarde, debía hacer parada en Valencia para un almuerzo amistoso-laboral y luego seguir a Caracas. Con el favor de Dios he llegado a tiempo, no me pelo un perrito de esos de Plumrose antes de entrar a clases así que hice lo propio, me lo comí. Hojeo el periódico universitario para hacer tiempo, observo a los estudiantes y sus expresiones, añoré la edad y el ambiente estudiantil y decido subir para continuar la lectura y llegar de primerita.
Y de primerita me he encontrado con un aviso donde gentilmente anuncian que el profesor de la materia de Post Grado no asistirá a clases, cerré los ojos, respiré profundo, recuerdo mi árbol genealógico y busco rápidamente verle el lado gracioso, pero hoy no lo encuentro…
Pues es tiempo, dinero y mucha energía la invertida. Gajes del oficio y solo le pido a Dios que ésta vez me ayude, porque al paso que voy lo necesitaré…
Así que, en conclusión: Me he comido el perro caliente más caro de toda mi vida y soy tan pero tan exquisita que decidí ir a comérmelo a Caracas y viajar exclusivamente para ello :S
Lección aprendida: siempre, siempre, siempre llamar el día anterior a la Coordinación de Post Grado para verificar (sobre todo si no ha sido la primera vez que sucede) que la clase se llevará del modo más feliz en la forma habitual…. (Esto lo escribo dándome golpes contra el escritorio je je je)
Y hoy además de cansada ando calimera¡¡
Ilustracion de Iricsz
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